D' you breathe the name of your saviour in your hour of need, And taste the blame if the flavor should remind you of greed? Of implication, insinuation and ill will, 'til you cannot lie still, In all this turmoil, before red cape and foil come closing in for a kill
Come feed the rain 'cause I'm thirsty for your love dancing underneath the skies of lust Yeah, feed the rain 'cause without your love my life ain't nothing but this carnival of rust
It's all a game, avoiding failure, when true colors will bleed All in the name of misbehavior and the things we don't need I lust for after no disaster can touch, touch us anymore And more than ever, I hope to never fall, where enough is not the same it was before
Come feed the rain... 'cause I'm thirsty for your love dancing underneath the skies of lust Yeah, feed the rain 'cause without your love my life ain't nothing
Don't walk away, don't walk away, oh, when the world is burning Don't walk away, don't walk away, oh, when the heart is yearning
"Por volver como eres; por volver como somos. Por la inmensa sonrisa de tus cansados ojos. Por volver donde alguien te quiere sin que vuelvas. Por poner a los míos con un poco más de luz"
Cuando ya nada se espera personalmente exaltante, mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia, fieramente existiendo, ciegamente afirmado, como un pulso que golpea las tinieblas,
cuando se miran de frente los vertiginosos ojos claros de la muerte, se dicen las verdades: las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.
Se dicen los poemas que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados, piden ser, piden ritmo, piden ley para aquello que sienten excesivo.
Con la velocidad del instinto, con el rayo del prodigio, como mágica evidencia, lo real se nos convierte en lo idéntico a sí mismo.
Poesía para el pobre, poesía necesaria como el pan de cada día, como el aire que exigimos trece veces por minuto, para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.
Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno. Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren y canto respirando. Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas personales, me ensancho.
Quisiera daros vida, provocar nuevos actos, y calculo por eso con técnica qué puedo. Me siento un ingeniero del verso y un obrero que trabaja con otros a España en sus aceros.
Tal es mi poesía: poesía-herramienta a la vez que latido de lo unánime y ciego. Tal es, arma cargada de futuro expansivo con que te apunto al pecho.
No es una poesía gota a gota pensada. No es un bello producto. No es un fruto perfecto. Es algo como el aire que todos respiramos y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado. Son lo más necesario: lo que no tiene nombre. Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.